Esta lámpara decorativa de techo reproduce la delicada forma de las alas de una mariposa mediante líneas suavemente curvas, elaboradas en metal y acrílico transparente. Su acabado en un brillante tono dorado realza la forma escultórica, que se convierte en un llamativo centro de atención visual y conecta con naturalidad el minimalismo moderno con el romanticismo clásico. Al encenderse, el módulo LED integrado emite una suave luz blanca cálida de 3000 kelvin, que se filtra delicadamente a través de los paneles translúcidos para crear un ambiente acogedor y relajado en cualquier espacio interior.
Diseñada para una instalación sencilla en el techo, la lámpara mide aproximadamente cien centímetros de ancho y cuarenta centímetros de alto. El cable de suspensión ajustable se extiende hasta un máximo de ciento veinte centímetros, lo que permite ajustar con precisión la altura para lograr una iluminación óptima sobre mesas de comedor, dormitorios o zonas de estar. Funciona con un circuito de doscientos veinte a doscientos cuarenta voltios, y su fuente de luz integrada ofrece un rendimiento constante con un consumo energético altamente eficiente.
Ya sea colocada individualmente para atraer todas las miradas en un espacio diáfano o dispuesta en pares equilibrados para resaltar la simetría arquitectónica, esta luminaria se adapta perfectamente a distintas distribuciones. Su perfil distintivo aporta un toque elegante y llamativo sin sobrecargar el mobiliario existente ni los estilos decorativos cuidadosamente seleccionados.